Tras la pluma naranja

¿Quién entretiene a Huoyan?

Huoyan es nuestro fénix, un ave muy simpático y curioso que ama las historias. Normalmente nosotros nos encargamos de entretenerle, pero como estábamos muy ocupados trabajando en el proyecto, decidimos realizar un concurso de microrrelatos.


La mecánica

Se podía participar tanto por Facebook como por Twitter y consistía en escribir máximo 1000 caracteres o un único tuit respectivamente. Además, estos relatos debían contener “pluma naranja”.


Relatos ganadores

Aquí tenemos el listado de relatos ganadores del concurso

  • Jordi Vinyals Ferré

    Facebook: primer puesto


    Tras la pluma naranja
    Pocas cosas impresionaban tanto a Isabel, la bella hija del condotiero, como los objetos raros y las cosas poco frecuentes. La gente la conocía como "la bella hija soltera del condotiero". Des de que sus senos despuntaron de su pecho, sus piernas se alargaron y los ojos turquesa se abrieron aún más su capacidad de acumular objetos aumentó. Los jóvenes soñadores de la joven llamaban a la casa trayendo los objetos mas peculiares para ganarse el corazón de la joven. Así, por la noche se soñaba y por el día todos rebuscaban jarrones chinos, flautas de hueso o una nueva variedad de incensó. Pero, un día, llamo un inglés que viajaba solo por placer, un hecho muy poco frecuente en esa época. Este oyó la historia de Isabel y decidió probar suerte. Le mostró a la joven una pluma naranja y el amor surgió de ella. Él la acepto y prometió llevarla a conocer mundo. Isabel le pregunto al inglés a que dedicaba su tiempo. Este, sin prisa, le dijo que a coleccionar objetos bellos, cosas hermosas.

  • María Martínez Talens

    Facebook: segundo puesto


    Sueños de niñez
    Bailan en círculos las damas de la noche. Bailan y ríen, y ríen y bailan. Si alguien pudiera contemplarlas, como yo he podido hacerlo, calmarían sus destripadas almas. De belleza infinita se lucen, sin saber que son observadas. Pero presumidas sin cantores ellas viven las veladas. Son tan ágiles como las hojas de las que se componen y pequeñas como abejas. No importan los sonidos, ellas oyen las melodías en los vientos, y las interpretan con sus gráciles pasos. Sus vestidos similares a los más suaves pétalos, desnudan sus hombros y acarician sus finos muslos. Parecen un sueño de la niñez, rodeadas de luciérnagas que giran en torno a ellas. De pronto, el baile cesa, las pequeñas crecen, corren en mi dirección, me toman de las manos, a mí misma altura. Y me veo siendo arrastrada por divinas musas. Una pequeña pluma naranja cayó sobre mi cabello. Y me convertí en una musa, con un suave vestido que desnudaba mis hombros y acariciaba mis muslos. Porque en los sueños todo es posible.

  • María Campra Peláez

    Ganadora por votos


    El asesino
    La miré desde abajo, aquel espectáculo se volvía a clavar en mi retina. Estaba preciosa. Cada vez lo hacía mejor. Nada de fotos. Nada de pistas, nada de huellas. Con uno de mis dedos acaricie la sangre que goteaba en el suelo, puse mi sello en su ombligo y utilicé la sangre como pegamento. El inspector estaba harto de aquellos teatros, había tenido que echar a un agente por vomitar en el suelo del escenario del crimen. Otra mujer asesinada, en las mismas circunstancias. El asesino usaba un sistema de poleas bastante complicado que tenía que llevar su tiempo instalarlo. Esta era la tercera mujer, la tercera víctima, todas colgadas, todas desnudas y todas con aquella seña de identidad. Ni una sola pista. Titular del día: “El asesino de la pluma naranja vuelve a actuar”.

  • Carlos Velilla Fernández

    Twitter: primer puesto


    Vestía sombrero de ala ancha y pluma naranja. Lo cual no dejaba de ser extravagante en un gato.

  • Vicente Fernández Hurtado

    Twitter: segundo puesto


    Como recuerdo, le arrancó una pluma naranja. María quería un hijo apuesto y pelirrojo, como el arcángel que abandonaba su lecho.